- La depresión y la ansiedad afectan a una parte importante de las personas con enfermedad de Parkinson y responden mal a los tratamientos convencionales.
- Un estudio abierto con 12 pacientes con Parkinson leve a moderado evaluó dos dosis del alcaloide triptamínico (10 mg y 25 mg) con psicoterapia.
- La depresión mejoró de forma significativa y sostenida: el cambio en la escala MADRS fue de −9,3 puntos a los 3 meses (p = 0,001; g = 1,0).
- La ansiedad (HAM-A) mejoró a la semana y a los 3 meses, aunque con menor magnitud que la depresión.
- No se empeoraron los síntomas motores: la escala MDS-UPDRS mostró mejoras no motoras y motoras, sin exacerbación de psicosis.
- Es el primer estudio del compuesto en una enfermedad neurodegenerativa; por su diseño abierto y muestra pequeña, requiere confirmación en ensayos controlados.
Por qué estudiar este alcaloide en el Parkinson
La enfermedad de Parkinson se asocia a una alta prevalencia de depresión y ansiedad, que predicen peor evolución funcional y responden con frecuencia de forma incompleta a los tratamientos habituales (Bradley et al., 2025). El interés por el alcaloide triptamínico en este contexto nace de su mecanismo: al actuar sobre el receptor 5-HT2A y estimular vías de plasticidad sináptica, podría ofrecer un efecto rápido sobre el ánimo similar al observado en la depresión mayor, en una población donde los antidepresivos convencionales tardan semanas y a menudo fallan (Dodd et al., 2022).
Hasta hace poco, las personas con enfermedades neurodegenerativas quedaban excluidas de los ensayos con este compuesto por precaución ante posibles efectos adversos, como la exacerbación de síntomas psicóticos. Por eso, el estudio de Bradley et al. (2025) es relevante: aporta los primeros datos de seguridad y eficacia del alcaloide en una enfermedad neurodegenerativa, en este caso el Parkinson.
Aplicación práctica: La relevancia de este estudio no es terapéutica inmediata, sino de apertura: demuestra que una población antes excluida de los ensayos psicodélicos puede participar de forma segura en estudios controlados.
Diseño del estudio y dosis administradas
El estudio fue un ensayo piloto abierto, de un solo brazo, sin grupo control, realizado en 12 participantes de 40 a 75 años con enfermedad de Parkinson leve a moderada y depresión y/o ansiedad (Bradley et al., 2025). Cada participante recibió una primera dosis oral de 10 mg del compuesto; si era bien tolerada, recibía una segunda dosis de 25 mg aproximadamente dos semanas después. La administración se combinó con psicoterapia: dos sesiones de preparación antes de la primera dosis, dos entre dosis y tres de integración después de la segunda.
Este diseño es típico de los primeros estudios de fase en psicodélicos: prioriza la seguridad y la factibilidad sobre la demostración de eficacia. Las escalas de depresión, ansiedad, síntomas motores y cognición se evaluaron en varios puntos de seguimiento, hasta tres meses después de la segunda dosis.
| Parámetro | Detalle |
|---|---|
| Participantes | 12 (Parkinson leve a moderado) |
| Edad | 40-75 años |
| Dosis | 10 mg, luego 25 mg (2 semanas después) |
| Psicoterapia | 2 sesiones preparación + 2 entre dosis + 3 integración |
| Seguimiento | Hasta 3 meses tras la segunda dosis |
Resultados en depresión y ansiedad
Las puntuaciones basales indicaban síntomas cerca del límite entre leve y moderado. En depresión, medida con la escala MADRS, los cambios fueron clínicamente significativos desde la primera semana y se mantuvieron: −7,9 puntos a la semana (p = 0,007; g = 1,0), −7,4 al mes (p = 0,008) y −9,3 a los 3 meses (p = 0,001; g = 1,0). Estos cambios superan el umbral de diferencia mínima clínicamente importante estimado en 3-6 puntos para esta escala (Bradley et al., 2025).
En ansiedad, medida con la HAM-A, la mejoría fue significativa a la semana (−4,5; p = 0,012; g = 0,9) y a los 3 meses (−3,8; p = 0,031; g = 0,7), aunque al mes no alcanzó significación estadística (−3,2; p = 0,073). La magnitud del efecto fue menor que en depresión, algo coherente con los estudios del compuesto en otras poblaciones, donde la reducción de síntomas depresivos suele ser más robusta que la de ansiedad (Dodd et al., 2022).
| Escala | Cambio a 1 semana | Cambio a 1 mes | Cambio a 3 meses |
|---|---|---|---|
| MADRS (depresión) | −7,9 (p = 0,007) | −7,4 (p = 0,008) | −9,3 (p = 0,001) |
| HAM-A (ansiedad) | −4,5 (p = 0,012) | −3,2 (p = 0,073) | −3,8 (p = 0,031) |
Efectos sobre síntomas motores y cognitivos
Una preocupación central de administrar el alcaloide en el Parkinson era que pudiera empeorar los síntomas motores o la función cognitiva. Los resultados del estudio van en la dirección contraria. En la escala MDS-UPDRS, no se observó empeoramiento: los síntomas no motores mejoraron de forma marcada (Parte I: −13,8 puntos al mes; p < 0,001; g = 3,0), los síntomas motores de la vida diaria también (Parte II: −7,5; p < 0,001; g = 1,2) y el examen motor clínico mostró una mejora menor pero significativa (Parte III: −4,6; p = 0,001) (Bradley et al., 2025).
En cognición, evaluada con la batería CANTAB, las mejoras fueron significativas en aprendizaje visual (PAL: −0,44; p = 0,003), memoria de trabajo espacial (SWM: −0,52; p = 0,003) y flexibilidad cognitiva (PRL: +2,9 reversiones; p = 0,003; g = 1,3). Los autores señalan que estos hallazgos motores y cognitivos fueron sorprendentes y requieren réplica en estudios controlados antes de interpretarlos como un efecto real.
Aplicación práctica: La ausencia de empeoramiento motor o cognitivo es el dato de seguridad más valioso del estudio, porque permite diseñar ensayos controlados más amplios en esta población.
Seguridad y eventos adversos
No hubo eventos adversos graves ni se requirieron intervenciones médicas para manejar los efectos de la sustancia, y no se observó exacerbación de síntomas psicóticos (Bradley et al., 2025). La mayoría de los participantes experimentó eventos adversos transitorios, los más frecuentes ansiedad, náuseas y elevación de la presión arterial, comparables en frecuencia y gravedad a los de otros ensayos con el compuesto (Dodd et al., 2022). Se observó taquicardia asintomática en un participante durante la dosis de 10 mg y en dos durante la de 25 mg, que se resolvió de forma espontánea.
El estudio también documenta las limitaciones propias de los primeros datos: dos participantes tuvieron experiencias agudas particularmente desafiantes, y uno de ellos reportó pensamientos sobre buscar muerte médicamente asistida en el futuro durante el seguimiento, lo que subraya la necesidad de supervisión y apoyo psicológico estrecho. La muestra es pequeña, el diseño es abierto y sin control, y los participantes tenían síntomas psicóticos mínimos al inicio, por lo que la seguridad en etapas más avanzadas de la enfermedad sigue sin conocerse.
Conclusión
El estudio de Bradley et al. (2025) aporta los primeros datos del alcaloide triptamínico en una enfermedad neurodegenerativa: 12 pacientes con Parkinson leve a moderado toleraron dos dosis con psicoterapia, mejoraron de forma significativa en depresión y ansiedad, y no empeoraron sus síntomas motores ni cognitivos. La depresión mostró el efecto más robusto y sostenido, con un cambio de −9,3 puntos en la MADRS a los 3 meses (p = 0,001).
Estos resultados son prometedores pero preliminares. El diseño abierto y sin grupo control no permite descartar el efecto de la expectativa, y la muestra no representa la diversidad de la población con Parkinson. El siguiente paso, como reconocen los propios autores, son ensayos aleatorizados y controlados con muestras mayores que confirmen tanto la eficacia sobre el ánimo como la seguridad a más largo plazo. Mientras tanto, el compuesto sigue siendo una intervención experimental en este contexto.
Referencias
Bradley, E., Sakai, K., Fernandes-Osterhold, G., Szigeti, B., Ludwig, C., Ostrem, J.L., Tanner, C.M., Bock, M., Llerena, K., Finley, P.R., O'Donovan, A., Zuzuárregui, J.R.P., Busby, Z., McKernan, A., Penn, A., Wang, A.C.C., Rosen, R.C., & Woolley, J. (2025). Psilocybin therapy for mood dysfunction in Parkinson's disease: an open-label pilot trial. Neuropsychopharmacology, 50(8), 1200-1209. DOI: 10.1038/s41386-025-02097-0
Dodd, S., Norman, T.R., Eyre, H.A., Stahl, S.M., Phillips, A., Carvalho, A.F. y Berk, M. (2022). Psilocybin in neuropsychiatry: a review of its pharmacology, safety, and efficacy. CNS Spectrums, 28(4), 416-426. DOI: 10.1017/s1092852922000888



